jueves, agosto 31, 2006

Fin de actividad

A partir del este momento doy por finalizada la actividad en este blog, a pesar de que se conservarán todas las entradas en este lugar. A partir de ahora las próximas entradas se realizarán en La Certeza de los Necios, donde he unificado todos los blogs que vengo manteniendo desde hace años.

Gracias y un saludo.

jueves, agosto 24, 2006

Book Crossing

Hace tiempo, oí hablar de un sistema gratuíto de intercambio de libros. Lo pusieron en marcha en Palma de Mallorca, no como sitio piloto, sino que oí que ya estaba funcionando también allí. Oí también que se habían volcado ciertas instituciones en el proyecto, y que funcionaba a través de Internet. Me pareció de lo más interesante..., durante al menos un rato. No volví a prestarle más atención.

Hoy, mi compañera de trabajo, sabiendo que leo compulsivamente todo lo que cae en mis manos, me ha dicho que ayer, en la radio, hablaban de algo llamado Book Crossing, y, al decirme en qué consistía, me ha venido a la memoria aquello. Por supuesto, lo primero que he hecho ha sido conectarme a la página en cuestión y registrarme.

El sistema no es complicado. Se trata de intercambiar libros de forma gratuíta, dejando estos en lugares concretos e informando de esos lugares y libros en el portal de Internet. Es algo bello, original, práctico..., e instructivo. Si uno tiene un libro que quiera liberar, es decir dejarlo en un lugar para que otro pueda leerlo, sólo tiene que pedir un código único que se le asignará al libro, poner una pegatina en el libro con ese número, y dejarlo en el sitio concreto. Informar inmediatamente de dónde está el libro y alguien, un desconocido que haya leído dónde está el libro, irá a recogerlo y seguirá el proceso cuando haya terminado de leerlo.

Está funcionando muy bien, por lo visto, en capitales españolas como Barcelona y Madrid. Aunque se está llevando a cabo en muchos lugares, sin ir más lejos aquí en Valencia, o en Palma de Mallorca.

La única pega que le veo es que puede haber quien quiera conseguir libros gratis así, pero no tiene mucho sentido. ¿Qué haces con un libro una vez que lo has terminado? Sólo sirve para engrosar la biblioteca particular de uno. Está bien que haya libros a los que le tienes mucho cariño, pero esta es una forma muy buena de compartirlos, de darles uso seguro. Pienso que el hecho de que esté en una estantería muerto de asco, es echar a perder esas páginas.

Quiero ponerme en marcha inmediatamente. Esta misma tarde quiero ir a buscar el primero. Lleva menos de tres días en el sitio y tiene pinta de ser interesante. Ya contaré mis aventuras al respecto, puede que incluso cree un blog para contarlas.

lunes, agosto 21, 2006

Qué manía...

Cada mañana, antes de entrar al trabajo, mientras me tomo un cortado con la leche natural y un dónut, leo en el bar. No suelo levantar la vista del libro, pero a veces ocurren cosas que inconscientemente te llevan a levantarla, como un perfume agradable, un ruido... Lo que me ha obligado a levantar la vista hoy, no ha sido algo físico, sino como una especie de punzada, de un sexto sentido. El caso es que cuando lo he hecho he visto a una chica en la mesa frente a la mía, también leyendo un libro. No le he visto el rostro, pero parecía bastante concentrada. Esto me ha conducido a ciertos pensamientos que me han resultado contradictorios con mi habitual forma de pensar.

Existe una creencia, en los estrechos círculos literarios, que dice que la gente no lee. No solemos darle más vueltas a esta afirmación (o negación, según se mire), y la aceptamos como válida. Pero creo que no es correcta del todo. La gente sí que lee, por lo general, y cada vez más. Lo que pasa es que no lee lo que los componentes del estrecho círculo literario quisieran que leyese. Estas personas, dentro de las que me incluyo muchas veces, piensan que al leer hay que culturizarse necesariamente, y eso no creo que sea correcto. Pienso que el motivo de que los lectores conviertan El Código Da Vinci es un best seller es porque es exactamente lo que ellos están interesados en leer, porque saca al lector del tedio, porque en cierto sentido el lector aprende cosas nuevas sin darse cuenta, sin forzarlo.

La gente de los círculos literarios, en su mayoría escritores, pretendemos que el lector no lea sólo por gusto a la lectura, por afición, por escapar del mundo real..., sino para aprender, y cosas de calidad. Pero, me pregunto, ¿qué podemos considerar de calidad? La mayoría de las veces el autor que consideramos de calidad es alguien que vende muy poco, y no hablo de capacidad comercial solamente, sino porque le compran poco, porque los lectores no están interesados. Esto debería enseñarnos, a los escritores, que también hay que darle al lector lo que quiere.

Pero esto entra en conflicto con el sentido de escribir que tiene el escritor, y nos lleva a los tipos de escritor que podemos encontrarnos. En realidad son bien pocos: el escritor que escribe para vender, y el que lo hace porque le gusta. Suele ser el primero el que tiene éxito, y el segundo el que se muere de hambre o casi nunca publica. Contradictoriamente, suele tener mucha más calidad el segundo que el primero, pero por alguna curiosa extrañeza, el lector de a pie suele preferir al primero.

Todo esto nos conduce también a taxonomizar al lector. Aquí sí podemos encontrarnos muchos tipos diferentes: el lector compulsivo, el que sólo se lee un libro (siempre el mismo, vez tras vez), el que lee porque cree que tiene la obligación moral de hacerlo, el que es muy selectivo, el que no lo es tanto, el ocasional... Podría seguir citando, y de hecho me gustaría hacerlo, pero creo que con estos hay suficientes para continuar. Aunque, ahora que lo pienso, creo que algún escritor molesto con este artículo, podría decirme que de los escritores también podemos extraer un catálogo similar. Tengo que decir que no lo creo, ya que me refiero siempre a los escritores que no pueden pasar un día sin escribir, lo cual quiere decir que su producción es alta, y no ocasional. Suelen estar también dedicados a un género determinado, aunque escriban ocasionalmente en otros. Y también que aspira a cierta grandeza, si no económica, al menos de alto grado de reconocimiento.

Ahora, paso a explicar lo que entiendo por cada tipo diferente de lector.


Lector compulsivo


Hay quien lee cualquier cosa que cae en sus manos. No selecciona su lectura de forma especial. Quizás siente cierta predilección por géneros específicos, pero en general le gusta casi todo, y lo lee casi todo. A veces se pregunta por qué lee, si es sólo porque le gusta tanto hacerlo, o porque hay algún propósito especial que lo impulsa a ello. Espera encontrarlo en cada capítulo, en cada línea... Yo soy de estos, aunque estoy intentando cambiarlo, pero me va a costar y lo sé.


Lector de libro único

Conozco gente a la que siempre ves leyendo en el tren, en un bar, en el parque... Les ves allí, sentados, con un libro en la mano, o sobre la mesa, o sobre las rodillas. Cuando van pasando los meses, te das cuenta de que es el mismo libro, que se lo va leyendo una vez tras otra, y otra, y otra... Soy incapaz de hacer eso, pero hay a quien le funciona.


Lector moral

Nuestra sociedad trata de meter en la cabeza de la gente que leer es bueno, y es cierto que sea bueno. Pero la lectura debe ser algo ameno, divertido. Tiene que alegrarnos la vida, o hacernos sentir algo diferente. Sin embargo hay mucha gente que no se divierte con los libros, y los rechaza, como alguien puede rechazar una comida que no le gusta, o un genero musical que no le gusta. Esto también es bueno, nos hace diferentes a los unos de los otros, y llenan sus vidas con otras cosas, tan buenas como la lectura, o más. No hay que obligar a leer a nadie.

Pero nuestra sociedad se ha empeñado en hacerlo, y hay quien se cree en la obligación moral de leer. Les ves leer un libro sin ganas, sin ánimo de hacerlo. Y luego, si tienen suerte y se han enterado de lo que ponía el libro, hasta pueden hablar de él, pero lo hacen de forma negativa, y de ninguna manera constructiva. Esto es peor que si simplemente no leyeran. A ver si nos aplicamos el cuento, los responsables de las aterradoras campañas que he visto hasta el momento, y nos piden opinión a los que pensamos así.


Lector selectivo extremista (el otro es normal, a mi entender)

Hace tiempo, un gil..., me dijo que El Señor de los Anillos es un libro "infumable", y utilizó además esta palabra, lo cual me resultó ofensivo. Me lo había leído varias veces -en aquel momento al menos tres, aunque conozco quien lo ha leído dieciséis veces-, y que alguien considere que me lectura favorita es infumable..., pues ofende. Pero me ofendió mucho más cuando, con cierto aire de prepotencia, y de estar de vuelta de todo, me dijo que debería ser más selectivo con lo que leo. Es sí es muy ofensivo, porque sugiere que la persona receptora del mensaje, no tiene capacidad para seleccionar qué tipos de lectura son buenas o malas, en cuanto a calidad, por supuesto.

Sólo era una espina que tenía clavada y que me acabo de desclavar, desahogándome por fin. No quiero que parezca que no aprecio a los lectores selectivos, que sí lo hago, pero me ha valido para explicar el del extremista. Todos deberíamos seleccionar con mucho cuidado lo que leemos, pero no llevarlo al extremo, y no sólo de un género determinado. Creo fervientemente que la base de una buena culturización es, precisamente, la diversidad en las lecturas particulares de cada uno.


Lector no selectivo

No confundir con el lector compulsivo, que no tiene nada que ver. El lector no selectivo podría ser perfectamente ocasional, aunque sí es cierto que el lector compulsivo, normalmente, también es un lector no selectivo.

El lector no selectivo es extraño. No suele tener un gusto especial. Se deja aconsejar por la portada, y por el texto de la contraportada (esto último no siempre). Suele olvidar pronto lo que ha leído, y deja el libro a la primera de cambio, en cuanto encuentra algún trozo mínimamente aburrido. Pero también se está culturizando. Piensa que leer es importante, y no sabe si le gusta o no hasta que empieza el libro, y puede cambiar de opinión mientras lee.


Lector ocasional

Hoy me levanto y cojo un libro. Lo empiezo. Hoy me levanto y paso. Hoy me levanto y voy a ver si acabo de leerme el capítulo que empecé hace tres meses. Hoy voy a empezarme otro libro, que después de ocho meses ya me he aburrido del mismo. Hoy voy a ver la tele. Hoy hago cualquier otra cosa. Hoy leo, ¿sigo con el que estoy o empiezo uno nuevo?

Estoy es una aberración para cualquiera de los círculos literarios, pero yo creo que al menos lee, poco pero lee. Creo que a estos se les puede "curar". Sólo es cuestión de encontrarles su punto. Conocí alguien a quien sólo le gustaban las biografías, y dejó de ser lector ocasional, para convertirse en lector y punto, pero sólo de biografías. Lector selectivo, aunque no extremista.


Conclusión

Que cada uno lea lo que quiera, si es que quiere. Dejémonos, los escritores, de tachar al lector de lo que sea. Démosle lo mejor de nosotros al que le guste, y el tiempo que perdemos criticando eso, ganémoslo sacándole punta a la pluma..., o encalleciendo los dedos con el teclado.

sábado, agosto 19, 2006

En mis trece

Vinculado con www.soumaya.com.mx
Es curioso cómo, a pesar de tanto que lo pienso y lo que lo digo y lo repito, sigo en mis trece de empezar más cosas de las que soy capaz de terminar. Sé que eso no es bueno, pero aún así van y me publican. Es una gozada, un sentimiento que es difícil de explicar. Me siento realizado en ese sentido.

Eso no quiere decir que no me sienta realizado en otros ámbitos, como en el de padre cuando mi hija me dice "Te quiero, papi", o en el de marido, cuando mi mujer me dice que está orgullosa de mi. Claro que sí, y probablemente mucho más que en el ámbito literario. Pero es que en el ámbito literario también. Porque no te dicen textualmente lo bien que lo has hecho -me refiero a quien te vale esa opinión-, pero te publican, que es el reconocimiento en sí mismo.

Me salgo del tema, como siempre. Lo que voy a hacer hoy es recuento, como hago cada mes, pero esta vez aquí. De esta manera no tendré que escribir una editorial muy larga en el boletín. Ahí van los cuentos, novelas, escritos, etc..., en los que estoy trabajando en la actualidad, y que espero terminar en algún momento de mi vida, a ser posible más pronto que tarde.

Azraun: Es la segunda parte de Seol. Se trata de la continuación del cuento que salió publicado en Axxón, y que nació del proyecto de una araña, como se nos bautizó en Taller 7. Tal y como lo hemos planteado, debería poderse leer independientemente de Seol, aunque se hacen referencias a este, y aparecen personajes comunes.

El timbre holográfico: Con la misma araña que Azraun, pero de ciencia ficción futurista. Posiblemente no se quede con este título, aunque a mi no me desagrada del todo. Una aventura de futuro, raptos, familia...

Atila: Por decir algo, aunque no se va a llamar tampoco así. Es el producto que surgió de la lista de ciencia ficción relacionada con la historia Histalt, y en la que participo con elementos tan notables como Sergio Gaut vel Hartman, entre otros. En la lista se van a trabajar géneros como ficción histórica, ucronías, utopías y distopías, entre otros.

El león bajo los nenúfares: Una historia en un futuro muy cercano, sobre conspiraciones electrónicas.

El bosque mágico: Un cuento para niños, surgido del grupo Fragmentos en negro, el cual estoy disfrutando mucho de novelar.

Hygralion: Una historia de ciencia ficción mezclada con fantasía épica, sobre los habitantes de un planeta que han sido abandonados y dejados de la mano de Dios.

El Lago del Cuarto Menguante: Una novela en la que trato de recordar cómo era mi juventud, y la relación con mis amigos. Es una historia de ficción, pero con la que me siento especialmente identificado.

Keria: Novela de fantasía épica, mis pinitos en el género.

La Esfera de Agros: Trata de ser también una novela en el mundo de Keria, de mi propia invención.

Algunas de estas quizá se repitan en futuras entradas de este blog, y posiblemente en los boletines que voy enviando cada mes a todos aquellos que me merecen la pena que los lean. Sin duda, si no me sintiera apoyado por estas personas, no me merecería mucho la pena seguir escribiendo. Mis fracasos son responsabilidad mía, pero mis éxitos, de aquellos que me rodean y son beneficiarios morales de ellos.

A veces me siento transportado a lugares que no existen, por caminos ocultos a la vista del hombre normal, usando como único vehículo mi imaginación. Estas historias no se pueden quedar en mi cabeza, a la espera de ser olvidadas. Tienen que salir a la luz, aunque sólo sea para quitármelas de encima. Me merece la pena dormirme pensando en ellas.

martes, junio 27, 2006

La perla


Bueno, esta entrada es sólo para decir que la reseña que tengo en Vivir del Cuento, me la han publicado también en Ediciones Parnaso, por si os queréis pasar por allí. El significado de esta publicación es, simplemente, demostrar que hay que ir metiendo el pie poco a poco para poder acercarse al mundo editorial.

Espero recibir muchos comentarios a la crítica, o reseña, realizada.

Sobre mi

  • Soy David
  • De Carlet, Valencia, Spain
  • Un apasionado de hace tiempo, obligado por las circunstancias laborales a transigir con Windows. Pero ahora mis jefes ya me dejan con Linux... ¡Al fin llegó mi hora!
Mi perfil

Estadisticas gratis